Cascada de danzas tradicionales en Cumbre Tajín 2013

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  • Se presentan danzas como la del Quetzal, de los Negros y Las Guadalupanas

El Tajín, Mpio. Papantla, Ver., 24 de marzo de 2013.- Movimiento y color son elementos que generan alegría, y la magia de las danzas tradicionales intensifica este sentimiento. Es lo que,  entre las 12:00 y las 16:00 horas, se vive en la Plaza del Fuego del Parque Temático Takilhsukut, escenario del Festival Cumbre Tajín, dedicado a estas expresiones para deleite de los visitantes que del 21 al 25 de marzo celebran la primavera en esta zona arqueológica con más de cinco mil actividades culturales.

El ave que se venera

Bajo la luz del generoso sol, un animado grupo ejecuta la Danza de los Quetzales. De acuerdo con su caporal, Antonio Salazar, de Coxquihui, municipio de Papantla, esta danza es en honor al pájaro que se venera en la región “y que es nuestro jefe. La vestimenta que portamos tan colorida es por las características del ave, desde su copete, que es el penacho, hasta los pantalones y calcetas que tienen cintas coloridas, semejando las patas del animal.

Abunda en el simbolismo de esta danza. El quetzal es un pájaro que viene de Dios. “Todos, así como este pájaro, venimos de Él. Nuestros antepasados captaron sus movimientos y los sonidos de su canto y así nacieron los sones de esta danza tradicional”.

Para este hombre que lleva 23 años tocando y bailando en las danzas de su comunidad, el hecho de que los jóvenes participen en la preservación de las tradiciones es muy importante, porque es un hecho que dispone el Creador y hay que respetarlo.

También los participantes de la danza de los Quetzales, de Coyutla, muestran su seguridad y orgullo. Don Antonio Domínguez, caporal de este baile tradicional, explica un poco acerca de su vestimenta.

“Nosotros representamos al quetzal, al cual llamamos laca en nuestra tierra. La calzonera roja y los pañuelos de colores se refieren a ese pájaro tan colorido, el cual ya se extinguió. Los imitamos también con el penacho porque ellos tenían una cola grande. La danza se realiza como una cruceta con un abanico de cuatro personas y los demás bailan alrededor de ésta; todo para representar el vuelo del quetzal”.

En el Totonacapan, las tradiciones se preservan y se transmiten de padres a hijos desde que éstos son muy pequeños. En medio de los danzantes, un niño de aproximadamente seis años impresiona al público, debido a su gran esfuerzo y concentración.

Yo empecé a bailar desde los siete años, comenta el caporal, es una herencia de nuestras familias, y ahorita estamos entrenando a jóvenes para que aprendan y conserven nuestra herencia. Nuestros abuelos hacían rituales y ceremonias en las fiestas patronales y nos los enseñaron. Por eso estamos comprometidos: es una promesa que le hacemos a nuestros ancestros.

“Nos sentimos muy orgullosos de mantener esta danza. Hemos tenido presentaciones en algunos lugares de Europa, como Francia y España. Nos gusta compartirla porque es muy bonita y queremos que se conserve. También quiero invitar a la gente para que visite Coyutla. Nuestras fiestas patronales comienzan el 30 de noviembre y nos gustaría mucho que fueran porque se presentan diversos bailes. Espero que vaya el país entero”.

Los negros de la milpa

Aniceto García García, de 67 años y originario de Papantla, es caporal de la danza de los Negros, la cual es de sones alegres y huapangadas, dice sentirse muy orgulloso al mostrarlos para que la gente los conozca. Como el nombre lo dice, en esta danza predominan el color negro y los bordados de colores. El violín y la guitarra son elementos que la acompañan y es una danza de la costa.

Los espejos de los sombreros simbolizan el agua y también figuran las cañas porque cuando los negros llegaron, con la Conquista, se dedicaban a trabajar en la siembra de la caña. Un día apareció una serpiente en el campo y el caporal y sus hijos comenzaron a bailar. En esta danza hay dos personajes que figuran como padres: el pilatos, que es como el abuelo, y el caporal, que es el papá al que los demás siguen.

Aniceto García aprendió a danzar por la influencia de su padre. Hoy, él mismo es ejemplo para sus hijos y nietos, a quienes les dice algo muy sencillo pero elemental. “Para danzar lo único que se necesita es que tengas ganas de hacerlo y te pongas a practicar; lo demás, como los trajes y la utilería llega después”.

Los cantos a la Virgen

Por su parte, Santiago Bautista Cabrera, de Chicontepec, acompaña a un grupo de mujeres que ejecutan la danza de Las Guadalupanas. El Kantiyán o Casa de los Abuelos las recibe y frente al altar y ante los integrantes del Consejo Supremo Totonaca las mujeres bailan.

Esta danza tiene cantos dirigidos a la Virgen de Guadalupe y a los santos. Es de carácter ritual, aunque también tiene un sentido religioso. Por lo general, se presenta en el mes de diciembre, cuando se realizan los festejos a la Virgen y hoy es la primera vez que se presenta en este Festival de la Identidad, explica Bautista.

A diferencia de otras danzas, ésta no sólo es música y baile, también se interpretan cantos que cautivan al público. Las mujeres entonan un agradecimiento por haber llegado con bien a Cumbre Tajín. Dan gracias a Dios por las oportunidades de salir para dar a conocer su cultura, y por haber tenido un buen camino de llegada esperando tener también buen camino a nuestro regreso.

El arcángel vencedor

Una vez que las niñas que ejecutan la Danza de la Malinche bajan del escenario y se dirigen hacia la Escuela de Danzas Tradicionales, el espacio queda vacío durante algunos segundos. De pronto, aparecen los hombres vestidos de ángeles. Su vestimenta es colorida y la corona de sus cabezas brilla como reflejo del sol. Van acompañados por tres pequeñas niñas, las cuales portan vestidos blancos, extremadamente limpios. Así es como da comienzo la Danza de los San Migueles.

El caporal Antonio Cervantes comparte: “Venimos de Zozocolco, Hidalgo, Veracruz. Los trajes de esta danza llevan estrellas y los flecos que cuelgan simbolizan los rayos. Llevamos siete pañuelos que representan los siete colores del día. La historia cuenta cómo San Miguel triunfa sobre el Diablo.

“En un principio, este personaje quería gobernar al mundo y aconsejaba a la gente que hiciera cosas malas. Por eso, querían expulsarlo, mandarlo lejos, pero no podían. Sólo San Miguel lo logró con la fuerza de la Virgen. Debido a esto, nosotros llevamos una imagen de ella en nuestra espalda”.

Don Antonio habla de su propia experiencia. “Yo empecé con la danza desde que era joven, como a los 12 años. Nosotros nos sentimos tranquilos porque hay mucha gente que se acerca a vernos y eso nos da alegría. Con los otros grupos intercambiamos impresiones y opiniones. Todos nos sentimos muy orgullosos de lo que somos y hacemos”.

Las danzas tradicionales son emblemáticas en Cumbre Tajín y disfrutarlas es un privilegio. Así será hasta el 25 de marzo. Bienvenidos al Totonacapan.

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